Las bases chavistas votaron por la oposición en 2024
Un análisis de 450 mesas en bases de misiones, casas comunales y cuarteles muestra que Nicolás Maduro perdió incluso en sus bastiones
Hoy se cumplen dos años desde el 28 de julio de 2024, día en el que Nicolás Maduro les robó a chavistas y opositores la elección presidencial.
Maduro perdió no solo en las urbanizaciones del este de Caracas o del norte de Maracaibo, sino también en caseríos, barriadas, bases de misiones y casas comunales, donde históricamente se concentra el voto duro del chavismo.
Un análisis de una muestra de 450 mesas ubicadas en consejos comunales, bases de misiones, dependencias de la Fuerza Armada y ministerios, las bases chavistas se lanzaron decididamente a apoyar al candidato Edmundo González Urrutia. Estás 450 mesas acumulan 151.487 votos: 57,31% para Edmundo González y 41,78% para Maduro.
En la Casa Comunal Tacaguay Celina Quintero, en Sucre, renombrada como Base de Misiones “Los Ojitos de Chávez”, Edmundo González ganó 109 a 70. En “Sueños y Pensamientos de Chávez”, 103 a 94. En “La Mirada de Hugo Chávez”, 123 a 121. En “13 de abril”, 141 a 113.
En 116 mesas de Bases de Misiones, el bastión más duro del control social chavista, donde la participación llegó a 79,81%, casi veinte puntos por encima del promedio nacional, Maduro ganó por apenas un punto y medio: 50,20% contra 48,79%. Ganó, pero por el margen más estrecho de cualquier categoría analizada, a pesar de operar con amenazas directas de cortar bolsas de comida, ayudas económicas y empleos a quien no votara por el oficialismo.
En los Consejos Comunales, la maquinaria de coerción no alcanzó ni para eso: González ganó 57% a 42%. En oficinas de ministerios, entre ellas una sede del Ministerio del Trabajo en Caracas y otra del Ministerio de Asuntos Penitenciarios en Lara, González arrasó con 73,45%.
En Institutos Socialistas, 72,46% contra 26,83%. Y en la Escuela Técnica Robinsoniana Manuel Palacios Fajardo, el centro donde votaba Hugo Chávez y donde el oficialismo obtuvo el 65% de los votos en 2006, González obtuvo el 61%.
Incluso en los pocos centros militares con actas disponibles, dieciséis mesas ubicadas en guarniciones y dependencias de la Fuerza Armada, González ganó 52,8% a 46,7%. En las sedes de la UNEFA, del 64,4% al 34,76%.
La represión y la coerción social no lograron contener lo incontenible: el hastío de los venezolanos contra un régimen corrupto. Dos años después, Maduro está fuera del poder y Venezuela vive una transición tutelada por los Estados Unidos. Que hasta los “ojitos de Chávez” hayan votado por la oposición es evidencia de que nuestro país ha cambiado inexorablemente.





