Marco Rubio habría decidido mantener a Delcy Rodríguez en el poder tras el 03 de enero
Basado en un enfoque realista, Marco Rubio habría decidido trabajar con Delcy Rodríguez y mantener al margen a María Corina Machado tras el 03 de enero
La operación militar estadounidense que capturó al dictador Nicolás Maduro ya tenía su desenlace político acordado con antelación. Lo habría acordado el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio. Según el libro Regime Change, de los periodistas Maggie Haberman y Jonathan Swan, Rubio decidió que la vicepresidenta Delcy Rodríguez sucediera a Maduro en el poder.
Haberman y Swan escriben que Rubio “había pensado durante algún tiempo” que la opción menos arriesgada para Washington era sustituir a Maduro por su vicepresidenta.
Para el Secretario de Estado, Rodríguez era corrupta, aunque “una persona seria”. Operaba en tándem con su hermano Jorge. Podía mantener al país unido. “Lo que no queremos es una serie de generales reclamando campos petroleros”, habría dicho a sus colaboradores. “Y segundo, la crisis migratoria. Todo eso es terrible.”
La misma noche de la captura, Rubio llamó a Delcy Rodríguez por teléfono con dos instrucciones: estabilidad y control migratorio. “Estamos dispuestos a comenzar un nuevo capítulo en nuestra relación”, habría dicho Rubio a la vicepresidenta, quien había pasado el día exigiendo una fe de vida de Nicolás Maduro y de Cilia Flores.
El libro documenta el arco del senador que en 2024 nominó a María Corina Machado al Nobel de la Paz, al operador que hoy se presenta como “hard-core realist” y ejecuta la política exterior del presidente Donald Trump.
Rubio les explicaba a sus asociados que, como senador, era “un contratista independiente” para Florida; como secretario de Estado, su tarea era ejecutar la política del presidente. Según el libro, Rubio habría argumentado a Trump que Estados Unidos estaría mejor servido, a corto plazo, “reemplazando a Maduro por un apparatchik maleable”.
Todo este planteamiento estratégico ha mantenido a la líder de las fuerzas democráticas, María Corina Machado, al margen. Aunque Rubio elogia al Nobel de la Paz en público, en privado “la descartaba como sustituta de Maduro”, señalan Haberman y Swan.
A más de seis meses de la captura de Nicolás Maduro, María Corina Machado sigue exiliada, mientras articula con Washington su regreso a Venezuela y su papel en el proceso que lleva la Asamblea Nacional de 2015 para renovar los poderes públicos y crear las condiciones para realizar elecciones libres.



