Tras su histórico regreso a Venezuela, María Corina Machado dio sus primeras declaraciones en una rueda de prensa en la UCAB.
Ante medios nacionales y decenas de medios extranjeros, su mensaje fue claro: “He regresado a terminar una tarea y a cumplir un mandato”.
El objetivo es que el plan de tres fases del secretario de Estado Marco Rubio termine con elecciones libres en 2027 y ella busca movilizar, pacíficamente, al pueblo venezolano para acelerar esa transición.
Dicho de otro modo, Machado busca que el pueblo venezolano tenga quien defienda su interés en una transición rápida a la democracia.
El panorama político al que regresó Machado es confuso y muy diferente al que dejó en diciembre del 2025.
Estados Unidos capturó a Nicolás Maduro y tiene la transición como meta pública. Al mismo tiempo, Washington confía en el régimen de Delcy Rodríguez, cierra acuerdos petroleros polémicos y decidió apartar a Machado del proceso de negociación con el chavismo.
Además, existe la preocupación de que el regreso de Machado pusiese en riesgo el frágil equilibrio que mantiene a Delcy en el poder
Frente a ese temor, la dirigente dejó claro que no es un factor de desestabilización, pero sí un actor imposible de ignorar.
La estrategia de Machado para los próximos meses es movilizar a la ciudadanía en todo el país, de forma pacífica y ordenada. “He regresado a movilizar a la sociedad (…) A escuchar a cada ciudadano. A incorporar a cada sector en esta nueva República que emerge”, dijo.
La pieza central de esta estrategia es Punto de Acuerdo, una serie de asambleas ciudadanas en los 24 estados.
En ellas, los venezolanos debatirán los principios que regirán la transición y la reconstrucción nacional. “La idea no es tener una asamblea de mil personas, sino mil asambleas de 10 personas, de 15, de 20”, explicó.
Machado también mostró flexibilidad ante el proceso que diseñó Washington y en el que ella fue excluida.
Evitó criticar directamente la mesa de negociación que encabezan Dinorah Figuera y la AN de 2015, y dijo que desea que esas conversaciones lleguen a buen puerto. No reclamó su exclusión de esa mesa y agradeció al presidente Donald Trump por su papel decisivo en la captura de Maduro.
Sin embargo, no tuvo reparos en criticar la opacidad de los acuerdos petroleros con NABEP e insistió en tener elecciones para el 2027, una fecha que no ha sido confirmada todavía por el Departamento de Estado.
Su llegada este domingo mostró un respaldo popular abrumador.
Después de esta rueda de prensa, queda claro que Machado tratará de convertir ese apoyo popular en una fuerza capaz de incidir en la transición.



